Las empresas argentinas se financian a tasas similares a las de los mercados desarrollados. Analizamos las razones detrás de la solidez de los activos corporativos, con el sector energético a la vanguardia.
Uno de los fenómenos más contundentes y saludables del mercado financiero actual es el proceso de normalización del crédito corporativo en Argentina. En un giro histórico, el spread promedio que pagan las Obligaciones Negociables (ONs) de las principales compañías locales comprimió con fuerza hasta converger con los rendimientos del universo high yield (alto rendimiento) de los Estados Unidos, alcanzando un mínimo histórico de apenas 241 puntos básicos.
Este comportamiento demuestra que los inversores institucionales y privados validan la calidad crediticia de las corporaciones locales, llegando en muchos casos a preferir el riesgo corporativo por sobre el riesgo del propio Estado. La madurez del mercado local no solo se evidencia en el mercado secundario, sino también en el primario: las grandes firmas locales han logrado reabrir las colocaciones internacionales a plazos extendidos, logrando estructurar vencimientos más cómodos y tasas de interés de un solo dígito.
El gran motor de este dinamismo es, sin dudas, el sector energético. La compresión de tasas ha sido transversal en la industria, sustentada en fundamentos de negocio extremadamente sólidos. A diferencia de otras épocas, la capacidad de repago de las deudas de estas empresas no depende de los subsidios estatales ni de que los precios internacionales del petróleo se mantengan en niveles récord; por el contrario, descansa sobre la solvencia operativa de los emisores y los bajísimos costos de extracción que ofrece el desarrollo a escala de Vaca Muerta. Esta ventaja competitiva vuelve al sector virtualmente inmune a los ciclos macroeconómicos externos o a caídas moderadas en el precio del crudo.
Para las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) y para los individuos que desean dolarizar sus portafolios con un nivel de riesgo acotado, las Obligaciones Negociables en dólares se posicionan hoy como una herramienta fundamental para incluir en cartera.
En Phos Capital, analizamos minuciosamente la estructura de garantías, el flujo de fondos y los contratos de cada emisión para incorporar valor real y estabilidad de largo plazo a las carteras de nuestros clientes.



